Ansiedad

¿Qué es la Ansiedad? Tipos, Funcionamiento y Prevalencia de los Trastornos de Ansiedad

En la actualidad, la ansiedad se ha convertido en uno de los problemas más frecuentes en la población. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 6,7% de la población sufre un trastorno de ansiedad y el 10,4% presenta sintomatología ansiosa. 

Dada la magnitud del problema y la necesidad de concienciación, se ha desarrollado este blog, en el cual se detallan aspectos fundamentales para entender que es la ansiedad. 

¿Qué es la ansiedad?

Para entender qué es la ansiedad es preciso conocer la función que desempeña en nuestro día a día. 

La ansiedad es una respuesta emocional, natural y adaptativa que permite la supervivencia del ser humano. 

La ansiedad es una emoción que nos permite responder a las situaciones que percibimos como amenazantes o estresantes, y a los desafíos que aparecen en el día a día.

Por ello, es importante sentir ansiedad. No obstante, en ocasiones la ansiedad puede convertirse en nuestra enemiga si se vuelve desadaptativa.

 

ujer tapándose los oídos y señalada por varias manos

 

¿Qué ocurre en mi cuerpo cuando siento ansiedad?

Asimismo, para comprender qué es la ansiedad es necesario conocer su funcionamiento y los cambios que ocasiona en el organismo. 

El funcionamiento de la ansiedad involucra una compleja interacción entre el cerebro, el cuerpo y el entorno.

Cuando nos enfrentamos a una situación estresante o amenazante, el cerebro desencadena una serie de respuestas físicas y emocionales que nos conducen a la acción.

Activación del Sistema Nervioso Autónomo.

Cuando el cerebro percibe una amenaza, se envía una señal al sistema nervioso para preparar al cuerpo para luchar contra la amenaza o huir de ella. 

La respuesta de ansiedad involucra la activación del sistema nervioso autónomo, que se divide en dos componentes: el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático.

Ante situaciones estresantes o de peligro, se activa el sistema nervioso simpático, el cual, desencadena respuestas de «lucha o huida» para preparar al cuerpo para la acción y garantizar así nuestra supervivencia. 

Entre ellas encontramos, aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, incremento de la presión arterial, aumento del flujo sanguíneo hacia los músculos y liberación de hormonas. 

Durante la respuesta de ansiedad, se liberan hormonas del estrés, como el cortisol y la adrenalina, para proporcionar energía adicional al cuerpo.

Estas hormonas aumentan el estado de alerta y nos permiten actuar de manera más rápida ante el peligro. 

Sin embargo, si se mantienen durante un tiempo prolongado los niveles elevados de estas hormonas pueden tener efectos negativos en nuestra salud física y mental. 

Por lo que lo deseable es que, una vez pasada la amenaza, el sistema nervioso parasimpático contrarreste, ayudando al cuerpo a volver a un estado de calma y equilibrio. 

¿Por qué siento una ansiedad desadaptativa?

El funcionamiento de la ansiedad puede variar entre las personas debido a factores individuales y experiencias previas de aprendizaje. 

Algunas personas pueden ser más propensas a experimentar ansiedad debido a factores genéticos, mientras que otras pueden desarrollarla como resultado de experiencias traumáticas o estresantes en el pasado. 

Asimismo, el aprendizaje y la exposición repetida a situaciones estresantes pueden influir en la forma en que una persona responde y maneja la ansiedad.

Esto quiere decir que, si las figuras de apego (cuidadores primarios y secundarios) no han sabido gestionar adecuadamente las situaciones estresantes desde que somos pequeños, posiblemente no sepamos cómo hacerlo cuando somos adultos porque nadie nos ha enseñado. 

Es por ello, que la ansiedad puede convertirse en un problema. 

 

Hombre con efecto de movimiento agitando la cabeza.

 

¿Cuándo la ansiedad es un problema?

Para entender qué es la ansiedad en todas sus vertientes, es necesario conocer su funcionamiento adaptativo así como identificar cuando se vuelve disfuncional.

Es importante tener en cuenta que la ansiedad se vuelve problemática cuando es desproporcionada a la situación o cuando persiste sin una razón aparente.

Esto quiere decir que, la ansiedad es desadaptativa cuando aparece ante situaciones que no son realmente peligrosas, pero que nuestro cerebro las percibe así. 

La ansiedad afecta a nuestra forma de pensar y percibir el mundo. En situaciones de ansiedad, es común que los pensamientos se vuelvan negativos, preocupantes y exagerados.

Puede haber una tendencia a anticipar lo peor y a sobrevalorar las amenazas potenciales. 

Estos patrones de pensamiento contribuyen a mantener la ansiedad y pueden dificultar el funcionamiento cotidiano.

Diferencia entre ansiedad y ataque de ansiedad: ¿Qué es la ansiedad y qué es un ataque de ansiedad?

La ansiedad y los ataques de ansiedad son términos que a menudo se utilizan de manera intercambiable, pero hacen referencia a experiencias distintas. 

La ansiedad es una emoción natural que experimentamos ante el estrés o la anticipación de una amenaza futura. 

Puede ser leve o intensa y puede tener manifestaciones físicas, emocionales y cognitivas tales como nerviosismo, dificultad para dormir y concentrarse, irritabilidad, tensión muscular, etc.

Mientras que los ataques de ansiedad son episodios repentinos e intensos de miedo o malestar extremo que alcanzan su punto máximo en minutos.

A menudo, ocurren sin una razón aparente o ante situaciones que no representan un peligro real.

Durante un ataque de ansiedad, se pueden experimentar palpitaciones, dificultad para respirar, temblores, sudoración, sensación de ahogo y mareos, miedo a perder el control, etc.

La principal diferencia radica en la intensidad y la duración de los síntomas. 

Mientras que la ansiedad es una respuesta a situaciones estresantes, los ataques de ansiedad son episodios agudos e intensos que pueden ocurrir sin una causa aparente.

¿Cuándo hablamos de un trastorno de ansiedad?

Los trastornos de ansiedad aparecen cuando la ansiedad se vuelve más persistente, intensa e interfiere significativamente en la vida cotidiana. 

Algunos trastornos de ansiedad comunes que suelen aparecer son: 

La fobia específica, la ansiedad generalizada, la ansiedad social, el pánico y la agorafobia, el trastorno de estrés postraumático y el trastorno obsesivo-compulsivo. 

 

 

En estos casos, es importante buscar ayuda profesional, principalmente si la ansiedad comienza a afectar negativamente en la calidad de vida de la persona. 

Tratamiento para la ansiedad 

Existen diversas opciones de tratamiento y estrategias de control de la ansiedad que pueden llevarse a cabo para que no interfiera en el funcionamiento de la vida diaria. 

El tratamiento para la ansiedad desde la terapia cognitivo-conductual, incluye técnicas de relajación y respiración, estrategias de autocuidado y búsqueda de apoyo social.

Por eso, es importante acudir a un profesional si es necesario, pues el buscar ayuda es un paso valioso que conduce hacia el bienestar físico, mental y emocional.

Esperamos que el comprender lo que es la ansiedad, te ayude a convivir con ella, y a pedir ayuda cuando se vuelva desadaptativa.