Inicio » Patologías »

 Causas de la ansiedad

Causas de la ansiedad

Causas y Factores de Riesgo de la Ansiedad: Un Vistazo Profundo a sus Desencadenantes

La ansiedad es un fenómeno universal que todos experimentamos en algún momento de nuestras vidas.

La ansiedad es una respuesta natural y adaptativa que nos ayuda a lidiar con situaciones desafiantes.

Sin embargo, cuando esta respuesta se vuelve excesiva, persistente e interfiere con la vida cotidiana, puede evolucionar hacia un trastorno de ansiedad.

Aunque los desencadenantes pueden ser diversos y complejos, en el presente artículo se mencionan algunos de los factores que pueden causar la ansiedad. 

 

Efecto de movimiento rápido de cabeza de una persona, un hombre en este caso, simbolizando ansiedad.

 

Factores Genéticos y Biológicos

La genética juega un papel crucial en la predisposición a la ansiedad. 

Pues el hecho de tener antecedentes familiares de trastornos de ansiedad aumenta significativamente la probabilidad de desarrollar uno.

Asimismo, la presencia de factores biológicos como desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina y noradrenalina, pueden causar el desarrollo de la ansiedad.

Esto se debe a que el desequilibrio en los neurotransmisores afecta a la forma en que el cerebro procesa las señales de miedo y estrés. 

Experiencias Traumáticas

Las  experiencias traumáticas son una de las principales causas del desarrollo de la ansiedad.

Aquellas personas que han experimentado eventos traumáticos, como abuso, violencia, o accidentes graves, pueden experimentar sintomatología ansiosa intensificada. 

 

Mujer sentada en el suelo apoyada en la pared mirando el móvil con cara de preocupación.

 

Estrés Crónico

En la actualidad, el estrés se ha convertido en una parte inevitable de la vida. 

Esto se debe a que nos enfrentamos a demandas constantes en el trabajo, relaciones personales problemáticas, preocupaciones financieras, etc. 

En niveles moderados, el estrés nos permite mantenernos en estado de alerta y superar los obstáculos o las situaciones desafiantes que van apareciendo en el día a día. 

Sin embargo, cuando el estado de tensión se vuelve persistente, el estrés se vuelve crónico, lo que puede causar una sensación constante de ansiedad, acompañada de síntomas como palpitaciones, sudoración, dificultad para concentrarse, etc. 

Factores Ambientales

El entorno en el que crecemos y vivimos también puede moldear nuestra relación con la ansiedad. 

Un ambiente en el que se experimentan altos niveles de estrés, conflictos familiares o falta de apoyo emocional puede aumentar la vulnerabilidad a los trastornos de ansiedad

Los primeros años de vida son especialmente sensibles a las influencias ambientales, y las experiencias negativas durante este período pueden establecer patrones de pensamiento y comportamiento que persisten en la vida adulta.

Es por ello que nuestro vínculo más cercano y el entorno en el que crecemos, constituye uno de los principales factores que causan el desarrollo de la ansiedad. 

Personalidad y Estilo de Afrontamiento

Las diferencias individuales en la personalidad y los patrones de afrontamiento también pueden contribuir en el desarrollo de la ansiedad.

Las personas que tienen una predisposición a la preocupación excesiva y mantienen elevados niveles de autoexigencia y autocrítica son más susceptibles de experimentar ansiedad.

Asimismo, el mantener patrones de afrontamiento desadaptativos, como la negación, la rumiación o  la evitación, perpetúan y aumentan los niveles de ansiedad con el tiempo.

Esto se debe a que negar y evitar la situación que genera ansiedad y/o pensar constantemente sobre los problemas, impide enfrentarse al problema y resolverlo. 

Lo que conduce a que la ansiedad se mantenga a lo largo del tiempo. 

 

Mesa de madera con jeringuillas, pastillas, polvos en un plástico...

 

Consecuencias del trastorno de ansiedad

Como se ha comentado anteriormente, la ansiedad es una respuesta adaptativa ante situaciones estresantes o peligrosas.

Sin embargo, cuando se vuelve crónica o excesiva, ocasiona consecuencias negativas para la salud física, mental y emocional. 

Algunas de las consecuencias que puede causar la ansiedad incluyen:

  •  Problemas de salud mental: La ansiedad prolongada conduce al desarrollo de trastornos de ansiedad, tales como ansiedad generalizada, pánico, fobias o estrés postraumático. 

Estos trastornos pueden afectar gravemente la calidad de vida y la capacidad para funcionar normalmente, por lo que se recomienda acudir a un profesional. 

  •  Impacto en las relaciones: Las personas con ansiedad a menudo se sienten nerviosas, irritables o preocupadas, lo que puede dificultar la comunicación y la conexión con los demás.
  •  Dificultades en el trabajo o el estudio: La ansiedad puede interferir significativamente en el rendimiento laboral o académico. 

Esto se debe a que la sintomatología ansiosa dificulta tomar decisiones, concentrarse y completar tareas debido a la preocupación constante y la inquietud.

  • Problemas físicos: La ansiedad crónica puede tener consecuencias adversas para la salud física.

Tales como dolor de cabeza, tensión muscular, problemas gastrointestinales, aumento de la presión arterial y trastornos del sueño como el insomnio.

  • Impacto en la salud cardiovascular: La ansiedad crónica está asociada con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, como enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares.
  • Aislamiento social: Debido a los síntomas de la ansiedad, las personas pueden evitar situaciones sociales, lo que puede conducir al aislamiento y la soledad.
  • Agotamiento: La ansiedad constante puede agotar los recursos mentales y emocionales de una persona, lo que lleva a la fatiga y al agotamiento.

Es importante buscar apoyo médico y terapéutico si estás experimentando ansiedad crónica para abordarla de manera efectiva y reducir sus posibles consecuencias negativas.